Archivo mensual: septiembre 2011

Gestión del tiempo II

Al parecer, la falta de tiempo se ha convertido en un mal común de nuestra sociedad. Es bastante común escuchar frases como: “Al día le faltan horas”, “No tengo tiempo”, o “me es imposible llegar a todo”.
Lo más preocupante es que suele faltar tiempo justo para las cosas más importantes: la familia, los amigos o tu propio desarrollo personal. Esto nos causa una manifiesta insatisfacción que nos lleva a un grave descenso de nuestra eficacia, a cometer errores no deseados y sobre todo a peligrosas situaciones de estrés.
Pero, ¿tenemos conciencia clara de lo que realmente está ocurriendo? Si todo el mundo tiene las mismas 24 horas, ¿por qué a mi me faltan?
Para responder a estas cuestiones, lo primero que tenemos que hacer será ver de qué forma estamos distribuyendo nuestro tiempo, cómo repartimos nuestras actividades durante el día.
Para ello, os proponemos un valioso ejercicio que requerirá dedicar un ratito a la reflexión.
Suponiendo que el sueño ocupe unas 8 horas diarias, nos quedan aproximadamente unas 100 horas a la semana que dedicamos al resto de actividades. Vamos a ver cuánto tiempo (horas) dedicamos a cada una de ellas. Dividimos esas actividades por bloques:

1.Tiempo de trabajo Tiempo dedicado al trabajo, incluido el tiempo del transporte.
2.Tiempo de formación Tiempo dedicado a la optimización de competencias (formación profesional, lecturas, intercambios profesionales, estudios…)
3.Tiempo de ocupación    El conjunto de tiempo que podría asimilarse al tiempo de  búsqueda de trabajo para los que están sin empleo. También preparación de un proyecto, gestión de un proyecto, gestionar un patrimonio,…    4.Tiempo personal pasivo Evadirse de las preocupaciones, distraerse sin demasiado esfuerzo ni concentración: mirar la tele, escuchar la radio o escuchar música, darse un baño relajante, hacer la siesta, descansar, pasearse o callejear. .
5. Tiempo personal semi-activo Actividades que requieren un cierto nivel de concentración pero que no están orientadas a ningún resultado en particular: el bienestar, cuidarse, hacerse la manicura, hacer compras personales, leer una novela o el periódico,…
6.Tiempo personal activo Actividades que exigen concentración, esfuerzo y perseverancia, que pueden estar orientadas a conseguir resultados: Hacer deporte individual o en equipo, hacer bricolaje, pintar, tocar música, meditar, comunicar, etc…
7. Tiempo de tareas domésticas Tareas domésticas: compras para la casa, preparación de comidas, limpieza de la casa,  plancha, ordenar,…
8. Tiempo de tareas administrativas    Tareas administrativas: hacer las cuentas, pagar las facturas, declaración de impuestos, inscripciones diversas (escuela, guardería, deportes,…), reservas (vacaciones,…), búsquedas y compras por Internet, organización de documentos y papeles,…
9.Tiempo de bienes materiales Mantenimiento de nuestro entorno material: mantenimiento de la casa, mantenimiento del coche,…
10. Tiempo para los familiares    Tiempo dedicado a los niños y a su educación, al cuidado de nuestros padres o de un ser querido.
11. Tiempo para las relaciones sociales Tiempo para las reuniones familiares, para las relaciones sociales , incluidas redes sociales en internet.
12.Tiempo para las relaciones íntimas    Tiempo para la pareja, del juego y cariño con los hijos o para la felicidad con los que queremos.

La suma de estos bloques ha de dar 100. Por ejemplo, para las tareas domésticas puedo dedicar 10 horas a la semana, mientras que el tiempo para familiares son 5, y así vamos sumando hasta las 100 (que serán más o menos según el tiempo que dediquemos a dormir?

¿Qué resultados has obtenido? ¿Te encuentras a gusto con ellos? ¿Hay algo que te gustaría cambiar?

Si seguimos haciendo las mismas cosas, obtendremos los mismos resultados. Para que estos cambien, también tenemos que cambiar algo nosotros.
Vuelve a realizar el ejercicio, pero ahora coloca en cada bloque el tiempo que te gustaría dedicar a cada uno. Imagina cómo sería tu semana ideal y distribuye las horas según tus necesidades e intereses. ¿Qué diferencia hay con la situación actual? ¿Qué áreas necesitan de un cambio? ¿Quieres hacer este cambio realmente?

Ahora conocemos nuestra situación y cómo deseamos que sea. Está en tu mano empezar a realizar esas pequeñas acciones, área por área, para que la distribución de tu tiempo sea diferente. ¿Qué podrías hacer ya esta semana al menos, en una de ellas?

Seguiremos en los siguientes post analizando situaciones y herramientas que nos pueden ayudar a mejorar la administración de nuestro tiempo, de nuestra vida ¿Nos acompañas?

Un saludo y feliz semana.
Lola Sánchez
www.ideacoaching.es

Gestión del tiempo I

Un banco de tiempo. Eso es lo que tenemos. 24 horas que se ingresan cada día en nuestra cuenta y que gastamos, lo queramos o no. Nuestro saldo queda a cero todos los días antes de ingresar las siguientes 24 horas.
Este banco tiene unas características especiales que no conviene olvidar:

Intangible: inmaterial, no lo podemos tocar
Insustituible: no se puede reemplazar por otro recurso, ni se puede comprar
No se puede almacenar en época de escasez
Continuo: nada lo detiene
Limitado: el ser humano es finito
Cuantificable: tiene su propia unidad, el segundo
Indispensable: toda actividad necesita tiempo
Equitativo: todos tenemos 24 horas al día
Inflexible: dirección y velocidad constantes
Subjetivo: percepción individual
Manejable: podemos regular y decidir cómo lo vamos a utilizar.

Aunque se habla mucho de Gestión del tiempo, a lo máximo que podemos aspirar es a gestionarnos, administrarnos nosotros mismos. El tiempo seguirá siendo un banco con 24 horas hagamos lo que hagamos.
Queda en nuestras manos y en nuestras decisiones la forma en lo utilizamos. Por suerte, eso no depende de nadie, solo de tu destreza para hacer un uso coherente de él, según tus necesidades, preferencias y circunstancias. Es decir, podemos dominar nuestro tiempo, en lugar de ser dominados por él.
Para ello, es imprescindible discernir entre lo que es urgente e importante, tener unos objetivos claros para su uso, y una buena planificación para llevar a cabo lo que queremos hacer. Es sencillo si aplicamos un mucho de sentido común y de buenos hábitos.
En los próximos post vamos a ir desgranado los pasos esenciales que te ayudarán a mejorar la administración de tu tiempo: tomar conciencia de nuestra situación, tener voluntad de cambio, analizar objetivamente tus gastos de tiempo, conocer algunas herramientas de gestión del tiempo, diseñar nuestro propio plan de acción o modificar hábitos y actividades personales para que nuestro banco de tiempo cumpla nuestras expectativas y necesidades cada día. !No te los pierdas!
Os dejamos con un vídeo para la reflexión:

Un saludo y feliz mes de septiembre para todos.
Lola Sánchez
www.ideacoaching.es