Archivo mensual: noviembre 2010

El descontrol emocional entre Barcelona-Madrid

No soy especialista en fútbol. Pero hay partidos como el de ayer Barcelona-Madrid que me gusta ver. Lo que no me gustó nada fueron los enfrentamientos y la agresividad que se vivió en el campo. Un claro ejemplo de poco control emocional.

En este vídeo del tumulto final del partido Barcelona-Madrid podéis ver con detalle el desagradable desenlace del partido:

Estoy de acuerdo en que la tensión y el desasosiego de unos, junto a la alegría y la aplantaste superioridad de otros llevó a incrementar los desequilibrios. Nada exime el descontrol que se produjo en el campo.

Estoy convencida de que ambos entrenadores practican la Inteligencia Emocional con sus jugadores. Lo que me sorprende es cómo la pasión desbordó sus mentes, secuestró sus emociones y desembocó en un triste final de partido.

Seguro que algunos se arrepintieron en el mismo momento, otros quizás tuvieron que tranquilizarse primero. Pero el hecho y las escenas que vimos, ya no se pueden borrar.

Y cada uno se encontrará con consecuencias que a nadie le gustan.

La capacidad de controlar nuestras emociones aún en los momentos más tensos y canalizarlas según nuetros objetivos no pareció estar muy presente ayer entre los grandes jugadores.

Esperemos que en el futuro, deportistas de élite, que son seguidos por millones de personas, nos dejen espectáculos más sanos y puedan hacerse cargo de sus emociones descontroladas.

!Buen inicio de Diciembre para todos!

Un saludo,

Lola Sánchez

http://www.ideacoaching.es

 

Las personas en las organizaciones

Si hay algo importante en una organización son las personas que la componen. Podemos tener dinero, buenas ideas, proyectos maravillosos o miles de clientes interesados en nuestros productos y servicios. De nada sirve todo eso sin personas comprometidas para realizar las tareas necesarias y actuar para poner en marcha la empresa. Sin personas, no hay organización, no hay empresa, solo recursos sin sentido.

Ya hemos hablado en otras ocasiones sobre la importancia de las personas. Hoy queremos incidir en su papel primordial dentro de la empresa.

La creatividad, innovación, desarrollo, especialización, competitividad,.., nada es posible sin las personas. Son nuestro activo más valioso dentro de la empresa, y paradójicamente es a lo que menos valor le damos. Por desgracia, muchas veces ni los conocemos, ni su nombre, ni su historia, ni sus necesidades.

Las personas que trabajan en nuestra organización lo hacen por un sueldo, de acuerdo. Pero ese mismo dinero lo pueden conseguir en otra empresa, o de otra forma. También la empresa puede conseguir a otra persona por el mismo sueldo. Pero no podrá retener el verdadero talento si no hay una verdadera motivación de la persona para estar donde quiere estar. El dinero no es lo importante una vez satisfechas las necesidades básicas. Personas y empresas tienen una motivación propia para elegir dónde quieren trabajar.

Miremos éste esquema:

Conforme vamos cubriendo necesidades, nuestras motivaciones cambian, así como nuestros intereses y responsabilidad.

Si las personas podemos ver cumplidas nuestras expectativas personales en una organización, si somos capaces de poder aunar nuestra propia visión personal con la visión compartida de la empresa, entonces nuestro compromiso será total, pues el logro de la organización, nos permite alcanzar nuestras propias metas.

Es entonces cuando se incrementa el compromiso en alcanzar los objetivos, la responsabilidad, la motivación y por lo tanto los resultados.

¿Crees que es así en tu organización?

¿Compartís directivos y empleados la misma visión en vuestra empresa?

¿Las personas de vuestra organización pueden ver cumplidas sus expectativas en ella?

Deseamos de todo corazón que así sea. Por el futuro de vuestras empresas y por las personas que en ellas trabajan.

Muy buena semana a todos.

Un saludo,

Lola Sánchez

http://www.ideacoaching.es


Nuevos retos

Muy interesante la conferencia de Carlos Barrabés en Global Education Forum. Nos gusta el enfoque.

Los cambios que vivimos son tan vertiginosos, que si nos paramos a pensarlo es posible marearse. Y hay personas que lo ven y otras que aún no se han dado cuenta. Éstos últimos además, tienen un problema añadido de adaptación aun mundo nuevo que llegó para quedarse y que sigue en continuo cambio.

Disponemos de más información que nunca, podemos aprender de los grandes maestros desde cualquier lugar del mundo, en cualquier momento y situación. El conocimiento se ha hecho global. ¿Qué diferencia a un ingeniero de telecomunicaciones inglés de otro indio? ¿A una película de dibujos animados americana de una española? Nada. Esa es la realidad.

¿Qué es lo que nos diferenciará entonces?

Principalmente la forma de hacer las cosas, el saber ser y el estar. La capacidad de idear, de innovar y de moverte al nuevo ritmo que marcan los mercados con flexibilidad y agilidad. Por eso es tan importante potenciar nuestro propio talento y desarrollo, así como el de las personas de nuestro entorno, estén donde estén.

Se impone establecer nuevos retos que nos impulsen, nuevas estrategias que nos saquen del letargo y nos lleven a la acción. Otras perspectivas basadas en las personas y el conocimiento con visión global.

Una merecida reflexión sobre nuestra situación actual (realista y sincera), nos puede poner los pies en tierra. ¿Estoy donde quiero estar? ¿Y qué ocurrirá en un futuro cercano si sigo como estoy hoy? ¿Me gusta lo que veo? ¿Estamos preparados para afrontar los cambios? ¿Cómo actuar?

Hay cientos de cosas que podemos hacer y miles de decisiones que tomar. En nuestras manos está el tomar una actitud proactiva y ponernos manos a la obra o seguir adormecidos. Empecemos a construir aquello que queremos. Y por nosotros mismos.

Os proponemos un inicio: Márcate un pequeño reto (personal o profesional) para esta semana. Marca otro para antes de que acabe el año, y un tercero para marzo. ¿Te atreves?

¿Qué conseguirás al cumplirlos?

¿Qué cambiará?

Es solo el principio. Podemos llegar allí donde queramos estar.

!Adelante y feliz semana!

 

Lola Sánchez

http://www.ideacoaching.es

 

El propósito de la organización

Afortunadamente, cada día más organizaciones tienen clara su misión. Esto les permite estar alertas, concentradas en todo lo que ocurre a su alrededor. Adoptan una postura proactiva, creativa y abierta ante la incertidumbre.

Saben lo que quieren, tienen claro un propósito y trabajan para conseguirlo. No esperan que las cosas sucedan, !van a por ellas!

Todo parte de una primera visión, que suele ser la del promotor/a de la idea. Aunque es mucho más efectivo cuando la visión es compartida con el resto de personas que componen el equipo. ¿Dónde queremos llegar? ¿Cómo queremos que sea la organización dentro de 10 años? ¿Dónde vamos a estar?

Una vez tenemos todos bien clara la visión, creemos en ella y la compartimos, lo más importante es establecer la misión. Es a partir de ella y basado en los valores corporativos, cuando formulamos estrategias, objetivos y metas para conseguirla. Cuando está clara es fácil contestar a preguntas como:

  • ¿Por qué existe la organización?
  • ¿Cuál es su razón de ser?
  • ¿Qué sentido tiene?
  • ¿Cuál es su fin último, el más profundo?

Si alguien esta pensando solo en los beneficios económicos que puede reportar, siento decirle que existen otras muchas formas de ganar dinero sin tener que complicarse la vida y exigen menos compromiso. La bolsa, gestionar patrimonios (propios, ajenos), o vender tus servicios como profesional, por ejemplo, pueden reportar grandes cantidades de dinero si sabes cómo hacerlo. No necesitas crear una organización para ello. ¿Por qué hacerlo entonces?

Ha de existir una razón mucho más profunda para reunir a un grupo de personas, convertirlas en un equipo y trabajar juntos para… ¿para qué? Esa es la clave. Tener un propósito, una razón de peso por la que luchar. ¿Por qué hacemos todo nuestro trabajo en la organización? ¿Para qué nos levantamos todas las mañanas y volvemos a nuestro puesto? ¿Para qué todo este esfuerzo?

Y aquí está la clave: para muchas personas no supone un esfuerzo, sino una satisfacción. La sola idea de saber que hacemos lo que hacemos cada día por que estamos seguros de que es lo correcto, justo lo que necesitamos hacer para que nuestra misión sea llevada a cabo, para que nuestra visión se haga realidad, es lo que nos impulsa a seguir cada día, y además hacerlo motivados, seguros y convencidos de la importancia de nuestro trabajo.

¿No te parece interesante? Personalmente a mí me parece imprescindible.

Reflexiona y comparte con tu equipo estas ideas. Deja que fluya un diálogo abierto. Escucha y aprende. Seguro que te sorprenderás.

¿Cuál es la verdadera misión de nuestra organización?

Descubrirla y disfrutarla puede ser un gran reto. !Adelante!

Os dejo con algunas misiones de conocidas organizaciones por si os pueden servir de inspiración:

Google, Apple, Rusticae, Coca-Cola, o Bimbo.

 

Un saludo y feliz semana,

Lola Sánchez

www.ideacoaching.es