Archivo mensual: octubre 2010

¿Esperas los cambios o los provocas?

A veces esperamos que surja un milagro para salir de una situación que no nos gusta. Es mucho más sencillo que las cosas ocurran sin vernos implicados en el esfuerzo de que así sea. Lo malo es que que en realidad, pocas veces sucede así. Necesitamos implicarnos y tomar el mando si queremos dirigir la nave al destino deseado.

Si seguimos haciendo las mismas cosas obtendremos los mismos resultados. ¿Qué hacer entonces para obtener resultados diferentes? Utilizar otras estrategias distintas de las actuales.

No podemos dejar el cuerpo muerto y que las cosas sucedan solas. Siempre hay algo que podemos hacer, un nuevo cambio que podemos gestionar, una nueva perspectiva desde donde mirar. Está en nuestra mano generar cambios extraordinarios.

Según Victor Frankl proactividad es la libertad de elegir nuestra actitud frente a las circunstancias de nuestra propia vida. Somos dueños de elegir cómo reaccionar antes los estímulos, ante una situación dada. A veces, pongo el ejemplo de una situación límite como puede ser vivir un devastador terremoto. Podemos elegir sentirnos víctimas y ponernos a llorar esperando ayuda, o empezar a recoger los escombros para empezar una nueva vida. Nosotros elegimos. Podemos decidir que el cambio llegue cuando sea que venga, o empezar a construirlo desde hoy.

Podemos dedicar nuestros esfuerzos hacia las cosas, situaciones, o comportamientos respecto a los cuales podemos hacer algo. Podemos empezar a provocar el cambio desde nosotros mismos y ponernos manos a la obra. Dice Guy Kawasaki que si no pruebas, no sabrás si estás equivocado. La clave está en pasar a la acción, dar el primer paso.

¿Cuántas cosas podrías hacer para provocar los cambios que deseas?

¿Qué cambios puedes provocar tu?

¿Qué puedes empezar a hacer hoy?

¿Qué te impide hacerlo?

No es necesario actuar deprisa y sin sentido, de forma caótica, sino enfocados, con tenacidad y decisión en aquellas acciones que nos acercan a lo que queremos. Si tenemos claro el rumbo, no hay nada que nos imponga a ponernos en marcha.

Os dejo con éste vídeo sobre los cambios. !Prueba!

Que tengáis una feliz semana,

un saludo,

Lola Sánchez

www.ideacoaching.es

 

 

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¿Qué es imposible?

Normalmente, somos nosotros mismos los que etiquetamos algo con la palabra posible o imposible. Nosotros les damos esa categoría y las encasillamos con escasas posibilidades de cambio. Lo que es imposible, es imposible y ya está. Discrepamos sobre ésta inmovilidad.



Ya hemos hablado en otras ocasiones sobre las creencias, sobre todo del efecto que tienen aquellas que nos limitan nuestro desarrollo y futuro. La realidad suele ser muy diferente a nuestras creencias, esos muros infranqueables que nos hacemos. Son cómodos. Nos dan una falsa sensación de seguridad y nos permiten eludir así nuestra propia responsabilidad en el asunto.

Hoy os propongo un sencillo ejercicio para derrumbar muros.

Elige algo que actualmente te parezca muy difícil de conseguir. Puede ser tanto en tu área personal como profesional. Asegúrese de que incluya un verbo que implique acción y expresado en positivo. Por ejemplo: Cruzar el Estrecho de Gibraltar a nado.

Una vez identificado, enumera todos los hechos, situaciones o hitos que tendrían que ocurrir para cumplir tu objetivo. Por ejemplo: encontrar un patrocinador, entrenar 4 horas diarias, tener un entrenador personal, seguir una dieta especial, ….

De todas las que escribas elige alguna que esté en tu mano poder hacer, que dependa sólo de ti, aunque para ello necesites de recursos externos (que puedas conseguir), y contando con el esfuerzo personal que tendrás que poner (el precio que estás dispuesto/a a pagar).

¿Qué es lo primero que tendrías que hacer?

¿Y qué después de esto?

¿Qué sería lo siguiente?

¿Y tras éste paso?….

Así podemos desglosar en pequeños objetivos algo más grande (entrenar 4 horas diarias). Vamos a dividirlo en pequeños pasos. Si se trata de cifras, por favor, que sean exactas, con fechas concretas para su realización y datos realistas.

Ahora ya sólo queda ponerse manos a la obra. Tenemos una serie de pequeñas metas posibles de realizar, está en nuestras manos poder hacerlas. Son reales y posibles.

Si poco a poco vamos alcanzando diminutas metas, significará que estamos avanzando en el camino marcado. Estaremos más cerca de nuestro objetivo, y por lo tanto ya no lo veremos tan imposible. Cada paso conseguido es una gran victoria que nos motivará aún más para dar el siguiente. Por pequeño que sea, siempre es un avance.

Derrumbar lo muros que nos impiden avanzar es nuestra responsabilidad, si de verdad queremos tomar las riendas de nuestra vida, y hacer avanzar nuestra nave allí donde queramos, sin depender del viento que sople.

¿Te atreves a derribar tus muros?

¿Qué reto vas a empezar?

!Ánimo! Siempre estará más cerca de ser posible.

Os dejo con un enlace interesante con la idea de imposible para emprendedores en el blog Desdelatrinchera.com

Un saludo y feliz semana.

Lola Sánchez

www.ideacoaching.es

¿Te oyes?

Todos tenemos un Pepito Grillo pegado al hombro. Reconocemos cuando nos advierte tan bien como cuando nos felicita. A veces lo ignoramos, otras se convierte en nuestra mascota. Y vive perenne a nuestro lado, queramos o no.  

Aprender a escucharnos a nosotros mismos no es algo que nos enseñen en la escuela, aunque sea tan necesario como las matemáticas o la lengua. Es parte de nosotros mismos y de nuestra peculiar forma  de comunicarnos con los demás. Si somos capaces de escucharnos, también seremos capaces de escuchar a los demás. Estaremos mejor preparados para recibir mensajes y para darlos correctamente.

Es necesario parar y pensar. Reflexionar, dejar tiempo para nosotros mismos, sin interferencias, sin ruidos que nos permitan escuchar bien a nuestro interior. ¿Cuánto tiempo al día dedicamos a esto? ¿Nos escuchamos?

No hay nadie que nos conozca tan bien como nosotros. A veces, somos capaces de esconder lo feo y lo desagradable (como capaces somos de cambiar lo que no nos gusta), de obviar cosas importantes, pero también somos capaces de utilizarlo para nuestro propio desarrollo.

Saber conversar con uno mismo, es un placer y una gran oportunidad de descubrir nuevos caminos.  Encontrar el mejor momento, ya es decisión tuya.

Anota el tiempo que dedicas a reflexionar y a escuchar lo que tienes que decirte durante esta semana. Hasta el próximo lunes pasarán 168 horas. Invierte alguna en ti.

¿Nos contáis vuestra experiencia?

Os dejo con una recomendación de un libro para seguir el hilo:

Toma un café contigo mismo de Walter Dresel

Un saludo y feliz semana.

Lola Sánchez

http://www.ideacoaching.es