8 de Marzo !Qué difícil ser Superwoman!

Isabel se despierta a las 6,00 h. Tras una breve visita al baño se dirige a la cocina a preparar café. Aprovecha la lentitud de la cafetera para recoger el salón y los trastos que quedaron anoche por en medio. Un gran café negro y fuerte le ayuda a recordar las tres cosas que no puede olvidar hoy: pedir cita al dentista, comprar unos materiales para la clase de plástica de su hija pequeña y pasar por el banco a dejar una documentación. Lo anota meticulosamente en su agenda. El café se acaba y la pausa también. Comienza el día.

Recoge los uniformes que lavó anoche, los plancha y prepara el resto de la equipación. La alarma del móvil le recuerda un tema urgente. Enciende el ordenador y envía un par de correos. Revisa y anota rápidamente en la agenda. Consulta su reloj. Ya va mal de tiempo.

Veinte minutos en el baño la convierten en una guapa y elegante mujer trabajadora, aún sin tacones.            

Despierta a los niños, los asea y los viste. Prepara el desayuno, la merienda del cole y los tres comentan las actividades que les espera. Papá llega a tiempo de enterarse del cambio de día de entrenamiento. Otra vez a cuadrar horarios.

A las 8,00 ya están todos en la parada del bus. Primero se van los niños, e Isabel toma el suyo. Aprovecha para leer el periódico en su móvil, y enviar unas notas al despacho.

Comienza con la reunión interminable y sin sentido de los lunes. Una cita con un cliente, llamadas, informes… Utiliza el momento del café para ir al banco, pues tiene la suerte de contar con una oficina a sólo tres manzanas de su oficina. La mañana continúa con una reunión de su departamento antes de la presentación de un proyecto. Comida con los clientes y de vuelta a la oficina. Correos, informes y llamadas sin atender.

A las 18,00 llama a Raquel, la chica que recoge a los niños del autobús, los lleva a casa, hace los deberes con ellos, y cuando hace bueno los baja un rato al parque. A veces incluso tiene que bañarlos y darles la cena. Los chicos están bien .Isabel no. Es duro llegar a casa cuando tus hijos ya están durmiendo.

A las 19,45 toma el autobús y baja una parada antes para comprar los materiales de la niña y entrar en el supermercado. Llega a casa a tiempo de preparar la cena, poner una lavadora y jugar un ratito con sus hijos antes de acostarlos. Cena tranquila con su pareja, y un poco de lectura en la cama cierran el día.

¿Es esto conciliación?

Mientras existan muchas mujeres como Isabel, que tengan que decidir entre su vida profesional o su vida familiar, estaremos muy lejos de conciliar nada.

Casi que hemos abandonado la educación de nuestros hijos, el tiempo personal que nos dedicamos es ínfimo (o nulo), no hay tiempo para estudiar y mejorar profesionalmente, y lo peor de todo, tampoco hay tiempo para parar y reflexionar a dónde nos conduce todo esto. Además, en muchos momentos nos dejamos arrastrar por un duro sentimiento de culpabilidad, por haber dejado algún rol sin atender hoy. !Qué difícil es ser superwoman!

El futuro de nuestra sociedad debe ser otro, donde familia y trabajo sean compatibles, no excluyentes, donde poder realizarte como mujer, como madre, como profesional y no morir en el intento. !A por ello!

!Feliz día a todas las mujeres trabajadoras!

Un saludo,

Lola Sánchez

http://www.ideacoaching.es


3 Respuestas a “8 de Marzo !Qué difícil ser Superwoman!

  1. Me suena el día de Isabel, el despertar, la intensidad con que comienza el día, y cómo continua hasta regresar a casa. Lugar donde se inicia otra jornada llena de emociones, de aprendizaje y de nuevas aventuras, que a pesar del cansancio, son uno de los motores que te animan a continuar.
    Y cuantas veces se repite esa pregunta de “cómo vas a compaginar tu vida personal y profesional. No es posible eso de la conciliación..!” te dicen. Pero sí es posible, aunque tengamos que cambiar algunos aspectos, entre ellos, el cómo nos sentimos nosotras mismas.
    Un saludo

    “Isabel”

    • Gracias por tu comentario, “Isabel”.
      Tienes razón hablando sobre cómo nos sentimos a nosotras mismas.
      Y tenemos un valor incalculable.
      Saludos,
      Lola Sánchez

  2. Me encanta el Post.

    Por favor, superwomans, luchar por conseguir una modalidad de teletrabajo, al menos esas horas de informes, y llamadas sin contestar. Esas reuniones interminables también serán mucho más cortas con videoconferencia.
    Utilizar la banca electrónica nos evita muchos paseos a la oficina. Muchas compras se pueden ya realizar por internet y la cena que la prepare el marido o la chica que cuida de los niños.

    Es muy dificil, ya lo sé, pero hay que luchar por la verdadera conciliación.

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