Archivo mensual: julio 2009

Metanoia

La metanoia es un cambio profundo de la manera de pensar, sentir y obrar. Un cambio de enfoque.

  Justo esto es lo que necesitamos en estos momentos, en el que las estructuras y modelos que nos sostenían han quedado obsoletos y no nos sirven para seguir adelante.  

  No vale sólo con hacer pequeños ajustes, que están muy bien. Si lo que queremos es darle la vuelta a la situación actual, se necesitan transformaciones profundas que nos permitan evolucionar.

  Los cambios importantes y que implican a toda una sociedad son muy difíciles de realizar desde arriba. Hablamos de personas, aunque a veces nos olvidamos de ellas en defensa de la organización. Para que realmente sean efectivos hay que empezar por abajo, desde los estadios más básicos. Hablamos de los valores en los cimentamos nuestra vida, de las fortalezas y recursos de los que disponemos y de las creencias y limitaciones que impidan nuestro progreso.

  No son algo con lo que reflexionemos a menudo, ni de forma personal ni en nuestras organizaciones.

  Algunas preguntas nos pueden ayudar a indagar en ello:

  • ¿Cuáles son tus valores más importantes?
  • ¿Son coherentes tus acciones con ellos?
  • ¿De qué fortalezas dispones?
  • ¿Cómo podrías utilizarlas para el cambio?
  • ¿Qué creencias están frenando tu desarrollo (del tipo “Yo no puedo hacer esto”, “Yo sólo sé trabajar”, ” Soy un desastre”,…)?
  • ¿Estás dispuesto a cambiar, a afrontar nuevos retos?

  Cuando tengamos claro todo esto,  y nuestras organizaciones, con las personas que las componen preparadas, estaremos en disposición para establecer las estrategias precisas que necesitemos y queramos llevar a cabo para nuestra propia metanoia.

 Un saludo,

Lola Sánchez

www.ideacoaching.es

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El objeto del deseo

 Desear es aspirar con vehemencia el conocimiento, posesión o disfrute de algo (RAE).

 

 Se desea aquello que no se tiene, ya que en el momento de poseerlo, el deseo se pierde. Una vez cumplido, satisfecho, pierde su razón de ser.

 

  No deseamos las cosas por sí mismas, sino por lo que suponen para nosotros, por las implicaciones que tendrá, lo que nos aportará. Es una promesa de futuro que nos hacemos de forma individual pues lo que creemos que nos dará es personal e intransferible, único, sólo válido para la persona que lo desea.

 Pedro desea ése coche en concreto por el status que representará.

 María desea ése viaje por las sensaciones nuevas que vivirá.

 Juan desea a su pareja por el placer que disfrutará.

 

  Cada uno tenemos unas expectativas diferentes aún ante el mismo objeto, persona o situación.

Son las creencias mentales que cada uno  nos formamos lo que determina nuestros niveles de deseo. Y nuestro deseo aumenta conforme alimentamos nuestras creencias. Nos montamos una película con todo lo que supondría poseer lo que deseamos. Y nos la creemos.

 

  Lo bueno de los deseos no es sólo soñarlos, sino hacerlos realidad. Darnos el gusto de vivir de verdad todo lo que esperamos.  Y disfrutar el camino hasta su logro. Por que en el fondo, somos lo que hacemos.

 

  ¿Cuál es tu gran deseo?

 

 ¿Qué te aportará cuando lo cumplas?

 

 ¿Cómo te sentirás cuando lo realices?

 

Un saludo,

Lola Sánchez

www.ideacoaching.es

La comunicación hoy

 De la misma forma que nuestro ojo no puede percibir cada uno de los fotogramas que componen una película, nos resulta muy difícil poder ver hoy los cambios profundos que esta viviendo nuestra sociedad al integrar en nuestra vida cotidiana, de forma natural y sin tregua, las nuevas tecnologías. Vivimos otros cambios profundos, pero hoy me centraré en éste.

  En cada casa podemos encontrar uno o varios TV (ya con TDT), cada miembro suele tener su teléfono móvil (los más modernos con tecnología 3G), ordenadores de sobremesa o portátiles, MP3, PSP, videoconsolas,…

  Ya tenemos todo esto tan integrado en nuestras vidas que nos parece lo más normal enviar un mensaje a través del correo electrónico, con un SMS o con Twitter. O comprar por Internet, elegir nuestras vacaciones, aprender inglés, vender nuestros productos e interactuar con nuestros clientes, o charlar y ver qué hacen tus amigos en tiempo real. Algo impensable hace unos años.

  Soy una ferviente defensora y usuaria de las TIC´s y totalmente fascinada con las nuevas tecnologías y su vertiginoso desarrollo. Nos ayudan a mejorar nuestra vida y nuestros trabajos. Y también cambian nuestras costumbres. Ya casi nos resulta más sencillo mandar un mensaje a un contacto a través de la red social a la que ambos pertenecemos que mandarle un mail. Tenemos así un acceso más rápido y directo a la persona que queramos.

  Nuestra forma de comunicarnos está cambiando a pasos agigantados y casi sin darnos cuenta lo asimilamos de forma normal y espontánea. Por que comunicarnos nos comunicamos quizás más que nunca en la historia de la humanidad, instantáneamente y con cualquier punto de la Tierra. Sencillo , rápido y fácil. Tenemos más información que nunca al alcance de un click y podemos leer, escuchar u opinar sobre cualquier tema que nos interese. Participar en debates y hacer amigos o contactos en todo el mundo.

  Os dejo aquí un interesante artículo de Emilio Márquez sobre Coversaciones en las redes sociales para que dispongáis de más información al respecto.

 

  Mi pregunta es: ¿y dónde quedan esas largas conversaciones frente a un café o con un grupo de amigos ante una buena mesa? ¿Cómo mirar a los ojos de tu interlocutor?

¿Cuándo fue la última conversación interesante con un colaborador o amigo?

  Las personas también necesitamos el contacto directo con otros seres humanos, comunicar con los cinco sentidos: ver, oler, tocar, oír y degustar. Y esto casi que lo dejamos para nuestro horario laboral y en cambio, cada día más y en especial los más jóvenes, nuestros momentos de ocio nos sirven para relacionarnos virtualmente.

   Todo es bueno en su justa medida, tanto la comunicación virtual como la “tradicional”. Y saber combinar ambas, sin descuidar ninguna, todo un ejemplo de eficiencia y sabiduría.

   Sería muy interesante conocer sus opiniones al respecto y poder comunicarlas a todo aquel que nos lea. ¿Se animan?

 

 Un saludo,

Lola Sánchez

www.ideacoaching.es

Transiciones

 Es difícil pasar de un sitio a otro.  Aún lo es más el moverse desde donde estamos hoy hasta donde queremos estar mañana, especialmente si nos sabemos dónde queremos estar.

  Pero justo es esa brecha, ese camino aún por recorrer, un motor de cambio. En Coaching Sistémico se dice que ésta diferencia entre lo que tenemos y lo que deseamos genera una “tensión creativa” que nos impulsa, que nos da la fuerza necesaria para ponernos en acción. Nos aporta los recursos necesarios para dar cada día un paso más.

  Por otro lado, tenemos una cierta “zona de comodidad” donde nos encontramos a gusto y de la que nos resulta muy fatigoso el movernos. Allí nos sentimos cómodos, seguros, protegidos,…¿por qué movernos? Es interesante explorar las distintas zonas de comodidad que tenemos para nuestros diferentes roles (trabajo, familia, amigos…).

  Si el motivo que nos lleva a salir de esa zona no es demasiado importante para nosotros, el esfuerzo será leve, y abandonaremos al menor signo de incomodidad o disgusto para volver a nuestra posición inicial.

  En cambio, cuando tenemos un motivo poderoso, una auténtica visión y misión, el salir de la zona cómoda es más sencillo, pues el esfuerzo se ve recompensado con un avance hacia el objetivo deseado. Tenemos algo por conseguir, algo por lo que luchar. Algo que deseamos.

  Se trata de  pequeños movimientos que nos alejan de nuestra zona de comodidad para ayudarnos a tener un poco más cerca nuestras metas. En ellos hay un propósito.

Gestionar estas transiciones como si de nano-objetivos se tratara, nos motivará e impulsará para su logro convirtiéndose así en el combustible idóneo para impulsar el motor de nuestro desarrollo.

 

¿Estás dispuesta/o a dar el primer paso?

 

Un saludo,

 

Lola Sánchez

www.ideacoaching.es

Vacaciones

  Las vacaciones (para quien tenga la suerte de poder tomarlas) pueden convertirse en una gran fuente de inspiración.

  Son una estupenda ocasión para reflexionar sobre nosotros mismos, para darnos cuenta de lo que estamos haciendo bien, es decir, las cosas o acciones que nos acercan a nuestros objetivos, y de las que aún nos queda por hacer para conseguirlos.

  También es una buena oportunidad para estar junto a la familia y amigos y recuperar el tiempo perdido, para leer los libros atrasados, para conocer extraordinarios lugares, o simplemente no hacer nada o hacerlo todo.

Tu decides. Tienes la libertad de elegir.

  Como suelen ser cortitas elige bien, acorde con tus necesidades y preferencias para que cuando terminen y vuelvas de nuevo a tus quehaceres te sientas renovado/a y lleno de energía para seguir tu camino.

  No hay nada mejor que unas vacaciones sabiamente aprovechadas.

  La foto es un bello amanecer en Cala Domingos, Mallorca, desde donde hoy escribo.

  !Felices vacaciones!

  Un saludo,

  Lola Sánchez

www.ideacoaching.es