Archivo mensual: abril 2009

Revisiones

 

Ya hemos acabado un trimestre, una cuarta parte de un año. Antes de que nos demos cuenta, tendremos encima el verano y deseando chapotear en frescas aguas. Entonces ya tendremos acabado el segundo trimestre, la mitad del año.

 En un post anterior (https://ideacoaching.wordpress.com/2009/03/09/fin-del-trimestre/) hablamos sobre los objetivos que aún podíamos conseguir en marzo si poníamos todo nuestro empeño en alcanzarlos.

  Una vez concluido el primer trimestre es hora de hacer una seria reflexión sin engañarnos:

 

¿Qué he conseguido?

¿Qué metas están alcanzadas?

¿Qué otras están en camino?

¿Qué ha quedado sin concluir?

 

  Si has alcanzado tus objetivos,  tienes mi enhorabuena. Has trabajado duro.

  Si no los has alcanzado, no importa, también tienes una  felicitación por tu esfuerzo.  Y  comenzamos ahora un nuevo trimestre, una nueva oportunidad de conseguirlos. Lo que sí importa es si has aprendido algo de todo esto:

 

¿Qué me ha entorpecido el camino hasta mi meta?

¿He hecho todo lo que podía?

¿Necesito ayuda?

¿Qué me falta para alcanzarlo?

¿Qué otras posibilidades tengo, qué otras opciones?

 

  Éstas preguntas merecen su tiempo para contestarlas, y  añadir alguna otra que te plantees. Te darán las pistas correctas para ajustar tu plan y que tus tareas importantes, es decir, aquellas que te llevan un paso más cerca de tus metas, no se queden sin realizar.

 

  Ahora es el momento de reflexionar, volver a ver dónde estamos y diseñar el plan del trimestre ajustado a tu situación actual y a los recursos de los que dispones.

 

  Toma tu tiempo y decide tu camino. Sólo tu eres dueño y responsable de tus acciones.

 

 Os deseo un excelente trimestre.

Un saludo,

 

Lola Sánchez

www.ideacoaching.es

 

 

Creencias

 Las creencias son imágenes o situaciones que nos vamos creando dentro de nuestra mente, y que las vivimos como si fueran reales, cuando sólo son fruto de nuestra imaginación.
Se han ido creando durante toda nuestra existencia, por influencias culturales, familiares, sociales,…

Algunas pueden ser muy positivas (“Yo puedo con todo”, “Me comería el mundo”, “Soy optimista por naturaleza”,…), y otras verdaderamente limitantes (“Soy incapaz de tirar con esto”, “Yo no estoy preparado/a”, “No puedo hacerlo”, …).

Son estas creencias limitantes las que nos cortan el camino, las que nos impiden avanzar y conseguir las cosas que deseamos. Nadie nos la ha impuesto, se han ido creando en nuestra cabeza gracias a nuestras experiencias y relaciones, que han ido tejiendo día tras día nuestros pensamientos y nuestra forma de actuar conforme a ellos.
Si realmente creo que no soy capaz de montar en bici, ni siquiera lo intento, por si me caigo. De la misma forma, si no me creo capaz de sacar adelante un proyecto, es muy difícil que me haga responsable de su ejecución. Pero ¿quién dice que no puedo montar en bici? ¿o que no puedo dirigir un proyecto? Pues sólo las estructuras mentales que mi cerebro tiene y que condicionan ni forma de actuar frente a una situación.
Estas creencias nos condicionan en todo lo que hacemos y decimos. Además, sus estructuras suelen repetirse en el seno de las organizaciones a las que pertenecemos.

Lo bueno, es que estas creencias no son inamovibles, que podemos trabajar con ellas y cambiar nuestra forma de ver el mundo. Dentro de la PNL (Programación Neuro Lingüística), hay bastantes herramientas que nos ayudan a superar nuestras creencias negativas y potenciar las positivas.

Un buen libro sobre esto y que de seguro os ayudará bastante con el tema de las creencias personales, es “Poder sin límites” de Anthony Robbins, cuya reseña podéis encontrar en el apartado de libros.

Hay multitud de habilidades, competencias, fortalezas que podemos trabajar para nuestro desarrollo personal, así como apoyarnos en ellas para superar las creencias negativas y todo lo que nos pueda estorbar para conseguir lo que deseamos, nuestros objetivos más importantes e inmediatos.

¿Has reflexionado alguna vez sobre las creencias que te limitan?
¿Qué has dejado de hacer por ellas?

Si te apetece, puedes hacer una lista con todo aquello que crees que te frena y trabajar una a una hasta que llegues a desmontar la estructura que impide tu avance.

Un coach puede ayudarte a que consigas eliminar estas barreras con mucha más rapidez y de forma efectiva. No dudes en pedir apoyo si lo necesitas. Estaremos encantados de impulsarte para conseguir tus objetivos.

Lola Sánchez
http://www.ideacoaching.es

Motivación

 

Las empresas existen por las personas que trabajan en ella. Necesita de hombres y mujeres que  piensen y ejecuten las tareas.  Y además que entre ellos trabajen en equipo para conseguir unos objetivos.

  Lo difícil es hacer que todo el engranaje funcione a la perfección, y que esas personas pongan todo su empeño en lograr los resultados esperados. Pero tenemos una buena herramienta que nos puede ayudar en el proceso: la motivación.

  La R.A.E la define como Ensayo mental preparatorio de una acción para animar o animarse a ejecutarla con interés y diligencia, es decir, aquello que nos mueve a la acción, a hacer lo que tenemos que hacer. Es provocar una conducta dirigida a  la obtención de una meta. Tener un motivo para la acción.         

   La motivación no es algo que venga envuelto en un hermoso paquete que podemos distribuir en dos minutos entre nuestros colaboradores y que impregne el ambiente con solo abrirlos. Generar esta motivación es una de las tareas más importantes de un/a directivo.

  Para ello, tiene dos formas: utilizar métodos de motivación externa ( dinero, bonos, viajes,…, y castigos como motivación negativa), o la propia motivación interna de cada uno ( lo que de verdad lo mueve desde dentro para hacer las cosas).

  La motivación externa, tiene fecha de caducidad, por lo que hay que estar renovándolo constantemente. Necesitamos cada vez una mayor cantidad para que surta efecto. Un aumento de sueldo, por ejemplo, puede ser una buena motivación durante unos meses, pero con el paso del tiempo, ésta motivación decae y no vuelve a subir hasta que no se compensa con otra cantidad o beneficio. Este tipo de motivación hay que estar siempre alimentándola para que funcione, y además, no tiene garantía de éxito y mucho menos cuando entendemos nuestras necesidades cubiertas. Es posible que al principio las personas trabajen más rápido y con un mayor rendimiento durante un corto periodo de tiempo, pero no estarán verdaderamente comprometidas con los objetivos.

  En cambio,  la motivación interna tiene su origen dentro de uno mismo. También se llama automotivación. Las acciones y tareas se realizan por que el individuo cree que es lo mejor para él y para sus propósitos. La persona asume su propia responsabilidad en motivarse para conseguir lo que desea. Y aquí llega la cuestión: ¿Qué es lo que deseo yo? ¿Para qué motivarme?

 

  La automotivación requiere de unas condiciones para ser efectiva.

  • Lo que hacemos ha de tener un por qué, unas razones que lo justifican.
  • Estar seguro de que si nos esforzamos obtendremos resultados, por pequeños que sean.
  • Tener claro si estas acciones son las que me conducen por el camino adecuado para conseguir mis objetivos.

 

  El conseguir pequeños resultados nos refuerza la impresión de que tenemos el control, y se asienta en nosotros la idea de que puedo tomar las riendas de  mi vida. Y sé que puedo obtener resultados por que ya  he conseguido otros logros con anterioridad. Ya lo he hecho, y puedo volverlo a hacer.

 

  Un tipo de motivación no excluye la otra, aunque la automotivación es la que lleva a conseguir  la consecución de los logros en el tiempo. Y es la que fomentan los equipos exitosos y las empresas más punteras del planeta.  General Electrics, Microsoft, Google, Wall-Mart,..no han llegado donde están gracias a una varita mágica, sino con el trabajo comprometido de muchas personas motivadas en alcanzar sus objetivos.

 

  Todos podemos ayudar a que la motivación de las personas que componen nuestro tejido empresarial sea algo natural. Ellas son la ventaja competitiva indispensable para mejorar nuestra competitividad y salir airosos de la situación actual. Y ese ha de ser nuestro compromiso. Sin las personas de nuestra organización, la empresa no irá a ningún sitio.

 

  ¿Qué puedes hacer para mejorar tu propia automotivación?

  ¿Y para mejorar las de las personas que te rodean?

 

  Es éste un tema interesante que podemos seguir debatiendo en próximos post. ¿Os parece?

 

  Un saludo y motivadora semana,

 

Lola  Sánchez

www.ideacoaching.es

 

La Visión personal

  En la newsletter de éste mes hablamos sobre la visón personal y creemos que será interesante que podáis dejar aquí vuestra impresiones  o dudas al respecto.

  Vuestros comentarios serán de gran ayuda.                                         

 Dice Robert Frizt que “no importa lo que es la visión, sino lo que hace”. Y es cierto, nos llena de esperanza y aspiración, de empeño por un propósito de aportación.  Nos colma el deseo de disfrutar de la vida.

  Un coach a tu lado, puede ayudarte a identificar mejor lo que deseas, separando claramente tus anhelos más profundos, de una mera resolución de problemas o de lo que la gente cree que deberías desear.

 La visión personal requiere un alto compromiso (de ahí que ha de ser cierta, verdaderamente deseada), ya que influirá sobre la mayoría de las decisiones posteriores. Ha de hacerse una reflexión y exploración exhaustiva antes de emprender el camino. Tómate tu tiempo para responder:

¿ Qué deseo lograr?

Esperamos vuestras aportaciones,

Un saludo,

Lola Sánchez

wwww.ideacoaching.es