Procrastinación

  

      Mucha gente procrastinamos en mayor o menor medida, es decir, en algún momento nos” andamos por las ramas”.

 La RAE define PROCRASTINAR como diferir, aplazar.

 

  En general, procrastinamos cuando aplazamos cosas (que deberían estar enfocadas de forma correcta), normalmente a favor de hacer cosas más agradables o cómodas de hacer.

 

  La procrastinación es tan tentadora como mortal. El “lo haré más tarde” ha guiado la carrera de muy buenos empleados. Después de muchos” más tarde”, el trabajo se acumula sobre la mesa y algunas tareas empiezan a convertirse en insuperables. Esto nos hace volver a aplazar las tareas,  aumentando nuestro malestar y alejándonos cada vez más del trabajo terminado. Es como una bola de nieve que va creciendo conforme baja la pendiente.

 

 Los grandes procrastinadores, también son grandes trabajadores, que dedican horas y horas a su trabajo, sólo que dedican su tiempo a tareas equivocadas. A veces por que no entienden la diferencia entre urgente e importante, piensan que lo están haciendo genial por que reaccionan rápido. Otras veces por que se dejan conducir por otros, y otras por simple aburrimiento o desmotivación,  el caso es que dejan de hacer tareas importantes a pesar de los desagradables resultados que puede traer esto.

 

  Una de las causas más comunes de la procrastinación es sentirse abrumado por las tareas. Puedes no saber qué hacer, o incluso dudar de si tienes las  herramientas, habilidades y competencias suficientes para realizarlas.  Otras causas pueden ser:

o     Esperar el momento y el modo adecuado para hacer frente a una tarea importante

o    Miedo al fracaso o al éxito

o    No tener capacidad de decisión (ni herramientas necesarias)

o    Perfeccionismo

o    Parálisis por análisis

 

  La mejor forma de combatir todo esto es reconocer que ciertamente estás dilatando ciertas tareas. Tenemos el poder y el control para combatir este destructivo hábito, si reconocemos cuándo nos andamos con dilaciones, entendemos qué está sucediendo y tomamos medidas activas para manejar nuestro tiempo y nuestros resultados.         

                                                                                                                       

 

 

  La mejor forma de combatir todo esto es reconocer que ciertamente estás dilatando ciertas tareas. Tenemos el poder y el control para combatir este destructivo hábito, si reconocemos cuándo nos andamos con dilaciones, entendemos qué está sucediendo y tomamos medidas activas para manejar nuestro tiempo y nuestros resultados.         

 

Combatir la Procrastinación

 

 Cualquiera que sean las causas de la procrastinación, podemos reconocerla, identificarla, tratarla y controlarla antes de que nos arruine una buena oportunidad, o incluso nuestra carrera profesional.

 

1).- Reconoce que estás procrastinando.

 

  Si eres honesto/a contigo mismo, sabrás cuando está ocurriendo esto. Pero tienes que tener muy claro cuales son tus prioridades, ya que el atrasar una tarea puede ser una buena  priorización según el momento.  Estos indicadores te pueden servir de medida:

      –    Llenar tu día de tareas de baja prioridad

·         Leer mails o solicitudes pendientes de contestar sin hacer nada con ellos

·         Sentarte a hacer una tarea importante, e inmediatamente levantarte a por un café o hacer algo que se te había olvidado (quizás ni urgente ni siquiera importante)

·         Dejar cosas pendientes en tu lista de cosas por hacer, aunque sabes que es importante

·         Centrarte en tareas rutinarias y seguir posponiendo las importante

¿Qué tarea importante estas dilatando?

 

2).- Trabajar el por qué de tu procrastinación

 

   La razón dependerá de cada situación, por lo que tendrás que seleccionar el mejor enfoque para solucionar tu reticencia a ponerte en marcha.

  ¿Depende de ti o de la tarea?

  ¿ La tarea es desagradable? ¿Es aplastante?

  ¿no te sientes capacitado?

  ¿Puedes pedir ayuda?

 

3).- !Supéralo!

 

     Si hay algo que no quieres hacer y realmente no puedes delegarlo, no te cabe más que “Coger al toro por los cuernos” y encontrar formas de motivarte para moverte con ello. Unas pistas posibles:

·         Recompénsate a ti mismo tras una tarea terminada

·         Pide a alguien que te controle tus progresos ( un coach, un compañero, amigo..)

·         Saca el costo de tu tiempo, y deja de cobrar por la horas perdidas en el proyecto.

 

 

  Si el trabajo te abruma, siempre puedes descomponerlo en tareas más pequeñas y fáciles de abarcar en poco tiempo. Una vez terminadas, te sentirás con más fuerza para seguir con las siguientes.                                       

 

  Para vencer la procrastinación, necesitas darte cuenta de verdad  lo que estas haciendo ( tomar conciencia de la situación), entonces identificar el por qué y tomar las medidas adecuadas para solventarlo. Y sobre todo, recuerda regularmente las horribles consecuencias que puede tener el no afrontar y hacer las tareas rutinarias, pesadas  y aburridas.

 

  Os dejo este otro enlace  al blog de Enrique Dans que nos aporta una versión creativa de la Procrastinación:

2.    http://www.enriquedans.com/2008/06/explicando-la-procrastinacion.html   

 

 Sería estupendo escuchar aquí vuestras opiniones al respecto.

 Un saludo,

 

Lola Sánchez

www.ideacoaching.es

 

 

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